¿Cual es la meta de SP?

La meta de SP es de transformar la economía internacional de tal manera que sus actividades sean compatibles con las necesidades de la humanidad y con el medio-ambiente natural del planeta. Para lograrlo, es necesario, en primer lugar, de reestablecer el control de las empresas transnacionales y de los mercados financieros mundiales para que así la democracia sea restituída a las naciones. Después deben transformarse los elementos desmedidos del sistema capitalista -mercados financieros, empresas transnacionales, instituciones, technologías, etc- que actúan a gran escala en el ámbito mundial, reduciendo así sus poderes y su impacto. SP tiene también como objetivo regular de una manera equitativa el uso de los recursos naturales entre los habitantes del planeta para mantener un nivel de consumo global que sea sostenible. SP promueve también un mundo de paz y de seguridad. Como último punto, y no es el menor, SP, para su implementación, crea el consenso entre todas las naciones del mundo.

¿Cual es el ámbito de SP?

SP limita su ámbito de acción a las medidas que, si se implementarían unilateralemente por una nación o grupo de naciones, provocarían consecuencias negativas en su competitividad, nivel de empleo y mercados financieros. Es decir que se trata justamente de los programas políticos que más necesita el mundo pero que ninguna nación implementa porque no quieren arriesgar una fuga de capitales o la deslocalización de las empresas transnacionales. Los programas que no tienen impacto negativo en la competitividad de las naciones, o sea asuntos exclusivamente internos, no conciernen SP porque no requieren implementación simultánea. SP respeta la soberanía de las naciones y realiza la síntesis entre unicidad y pluralidad.