|
Las
siguientes medidas y el calendario correspondiente, son solo unas propuestas
cuyo objetivo es mostrar en que podría consistir SP. El concepto
de consenso global adoptado por todas las naciones permite llevar a cabo
practicamente todo tipo de proyecto. De esta manera la definición
de los programas políticos queda abierta a todos los miembros de
SP, aún si probablemente las medidas definitivas se parezcan en
sus grandes rasgos a las que mencionamos adelante.
¿Cuales
son las medidas que SP promueve?
Las
medidas de SP se agrupan en tres etapas que se implementarán simultaneamente
en un periodo de unos 10 a 15 años. SP incluye, sin que esta lista
sea restrictiva, las medidas siguientes:
1
- Primera fase - Medidas de estabilización
1.1:
Nueva regulación de los mercados financieros internacionales,
con el objetivo de asegurar estabilidad y seguridad del sistema financiero
mundial para poder efectuar, a posteriori, modificaciones más
profundas. Estas medidas incluyen por supuesto la Tasa Tobín
así como varias otras acciones para erradicar los paraísos
fiscales, impedir la evasión tributaria y controlar el sistema
de "costos de transferencia" que utilizan las empresas para
evadir impuestos.
1.2:
Cancelación total de la deuda del tercer-mundo.
1.3:
Estabilidad del sistema político para restaurar su independencia
y fomentar un involucramiento responsable de los ciudadanos. Los partidos
políticos recebirán fondos públicos de manera equitativa
y se establecerán medidas para impedir cualquier tipo de financiación
por parte del mundo de los negocios.
1.4:
Se establecerán normas de contról en los ámbitos
de investigación y de desarrollo de las nuevas tecnologías
potencialmente peligrosas. El "principio de precaución"
se aplicará a escala mundial.
1.5: Control del
armamento. Estas
medidas incluyen el desmantelamiento y la prohibición de las
armas nucleares y de destrucción masiva.
2
- Segunda fase - Medidas de participación
Consisten
en facilitar la participación responsable de los ciudadanos
en los consejos de administración de las principales instituciones
y empresas. Las decisiones que se hallan al orígen de nuestros
problemas se elaboran y ejecutan en los consejos de administración
de las grandes empresas e instituciones. Para lograr una participación
ciudadana, se abolirá el impuesto sobre los sociedades y se
reemplazará por el control por parte del estado, de un porcentage
(30% por ejemplo) de las acciones de cada empresa mundial importante.
Así, los ingresos que producía el impuesto sobre los
sociedades será reemplazado por los dividendos de las acciones.
Gracias a este poder, los gobiernos nombrarán "directores
especiales" en los consejos de administración, según
un porcentage similar -o superior- a el de su participación
en la empresa, de tal manera que puedan, cuando se necesite y según
un proceso preestablecido, ejercer su veto e impedir que se realizen
programas que podrían tener un impacto nefasto sobre el medio-ambiente
tanto local como mundial. Según el mismo principio, se nombrarán
en las principales instituciones financieras u otras, unos "directores
especiales" con poderes idénticos.
Gracias a este
sistema, los "directores especiales" tendrán una
influencia directa, dinámica y sensata en muchos asuntos, que
se trate de temas sociales, de obligaciones medioambientales, de control
de los activos o de estrategias de desarrollo. Por ejemplo, en una
fábrica de armas, los "directores especiales" podrán,
gracias a su derecho de veto, influír en la política
de venta de la empresa para que siga rigurosamente unas juiciosas
reglas de buena conducta implementadas a nivel mundial. De esta manera,
ai opuesto del concepto de reglamentación, la participación
efectiva de los "directores especiales" en las decisiones
de los consejos de administración de las principalas empresas
e instituciones permitirá controlar las actividades potencialmente
peligrosas antes de que se implementen, según el dicho "más
vale prevenir que lamentar". Para cerciorar su independencia
y una gestión imparcial a nivel mundial, los "directores
especiales" tendrán que respetar reglas de conducta comunes
y serán responsables frente a una organización adecuada
(ONU, ISPO), no frente a su empresa o gobierno.
3
- Tercera fase - Medidas de reestructuración
Una
vez implementadas las medidas de estabilización y de participación
destinadas a facilitar la transformación segura y eficiente del
sistema capitalista, se transformarán las grandes empresas e
instituciones en entidades compatibles con una sociedad y un medio-ambiente
sanos a través de un amplio programa de "medidas de reestructuración".
Estas medidas, muy diversas, se implementarán en todos los países
simultaneamente, poco a poco, en "sub-etapas".
3.1: Una de estas medidas podría ser un impuesto pagado por
las grandes empresas denominado "Tasa de Desarrollo",
sus recetas se dedicarían exclusivamente a financiar el desarrollo
de los países los más pobres y los menos desarrollados
según el principio de la subvención. A cambio de la cancelación
de su deuda, estas naciones se comprometerían a emprender, en
el marco de su política nacional, un programa de desarrollo etablecido
por organismos profesionales tal como, entre otros, el Grupo de Desarrollo
de Tecnologías Intermediarias, es decir de organismos que consideren
el desarrollo económico como un proceso para alcanzar una verdadera
autonomía y no una situación de dependencia. Se pueden
establecer otras contribuciones para mejorar los servicios sociales
y sanitarios del mundo entero, asignando recursos para el pago de un
subsidio básico a toda la población, etc. Las grandes
empresas se transformarían así en entidades útiles
a la sociedad en su conjunto en vez de solo serlo para sus accionistas.
3.2: Se implementarán otros cambios que permitan a la
vez reestructurar el sistema financiero (concepto deuda-dinero) y reevaluar
completamente la equivocada hypótesis capitalista que considera
los recursos naturales, la tierra y la propriedad intelectual como fuentes
de beneficios exclusivamente reservadas a sus dueños. Sin embargo,
un tal cambio no significa que el estado tenga que asumir el control
de esos recursos sino que, más bien, sus proprietarios se volverían
sus administradores para el beneficio de la sociedad entera.
Generalmente,
las reformas monetarias conllevan el estado a controlar el mercado del
crédito en detrimento de los bancos comerciales. Existen muy
pocas probabilidades de que este tipo de reforma tenga éxito
si se lleva a cabo de manera unilateral porque los bancos emplearán
el arma de la deslocalización del empleo al extranjero. Por ese
motivo, la reforma monetaria esta incluida en SP.
Puede
presentar sus propias propuestas políticas para SP tecleando
aquí:

|